Silencio.
Hay un silencio arriba
como de marcharte,
un estruendo espantoso,
¿No puedes oírlo?
Cuando era pájaro,
y volaba entre inocencias
sentí el calor de las nubes
al arder en tu bullicio.
Ahora respiras en la nada...
Ascenso exacto que emprendimos,
tanto elevamos nuestro mundo
que una noche lo encontramos
orbitante, allí en ese vacío que rebosa
de todos los besos de tu agenda.
Jorge Merino
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