Todo trazo del viaje
de mi labio al tuyo,
tiene el nombre
de una estrella.
Más allá de la cordura,
bautizándote azar,
beso cada letra
del camino.
Porque tus suspiros
justificarían guerras
sólo por la paz
de jadearlos.
Y la leyenda de tu nombre
trasciende cada límite
del alba a tu boca.
Pero hay una pregunta
sin metáfora creíble;
¿Cómo morirán los dioses
al romperse ante tus ojos?
Jorge Merino

muy bueno, Poeta!!
ResponderEliminarBesos!!