viernes, 25 de mayo de 2012
Volar Tras Lo Eterno
El infinito contenido en tu boca,
como un simple intervalo de nosotros,
se derrama extinguido en un beso.
Ya no dilatarán pupilas tus ojos,
ni romperá el llanto tu esencia,
pero allí donde yo vaya, irás tú.
Porque al lanzarte al vacío,
prescribes un alma perpetua
nacida latente de un verso.
En la noche que nace oblación,
despuntan tambores al alba
anunciando agitados tu olvido.
Sobra tiempo, destierro aquel nombre
que callado, acosaba en la noche perpetua,
y vacío de ti, ya sin límites, vuelo...
Jorge Merino
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario