Confusión
[I]
Sabes que ni tú lo sabes,
¿Sé yo, acaso, que tu saber no importa?
Sabes tu cómo y yo sé mi cuándo,
pero sólo tu cuándo y mi cómo
crean Ley importante.
Incógnita
[II]
Y ahora que tus días incendian mi inquietud,
¿Qué piel se eriza receptora de tus ansias?
Quizá vele tus sueños nuevo perro,
Cerbero que te erija estandarte virtuoso,
ignorando que agotaste las quimeras.
Nostalgia
[III]
Tengo ilusiones que respiran versos,
agonizando desmembradas
sin tu voz llovida, remota y sola,
que flota como el halo arcano
de aquella justicia extraviada.
Amor
[IV]
Te amo, siendo sólo cosa tuya,
reinventando siempre el verbo
cada desvío en que te pienso.
Pero ya no cuento estrellas,
porque cuantas más hay, más te quiero.
Deseo
[V]
Y convulsiono,
en memoria del fluír tuyo en mi boca,
con tus piernas aplastando los gemidos de locura
como ofrenda a tu pelvis espasmódica...
Así que tómame hasta que sequemos el cielo.
Jorge Merino

Preciosa declaración de amor. Me ha encantado.
ResponderEliminarUn abrazo
Ana
Gracias, Ana. Otro abrazo para ti.
ResponderEliminar