viernes, 13 de abril de 2012

Satellite













Tu verbo es la cadencia
que especula mi voluntad,
y crea el eje que orbito.

Como el mar,
que a la arena, ad eternum,
se arroja ola tras ola.

Fantaseando
con que la próxima
sea tuya de una vez.

Somos astros bajo influjo,
con el inmortal castigo
de concebirse intocables.

Jorge Merino

2 comentarios:

  1. Interesante este poema donde el mundo amoroso se entremezcla con el mundo de los astros.

    Me gusta.

    Un abrazo
    Ana

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  2. Gracias, Ana. Me alegro que te guste, un placer! :)

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