Satellite
Tu verbo es la cadencia
que especula mi voluntad,
y crea el eje que orbito.
Como el mar,
que a la arena, ad eternum,
se arroja ola tras ola.
Fantaseando
con que la próxima
sea tuya de una vez.
Somos astros bajo influjo,
con el inmortal castigo
de concebirse intocables.
Jorge Merino
Interesante este poema donde el mundo amoroso se entremezcla con el mundo de los astros.
ResponderEliminarMe gusta.
Un abrazo
Ana
Gracias, Ana. Me alegro que te guste, un placer! :)
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