I
Inmersos como ráfagas
en guerras de sangre
y Agostos de fuego
Inventamos una excusa:
es Destino que nos llama
y abrazamos el delirio.
Un verso afilado,
un te quiero repentino
y la muerte blanca, iniciada.
II
El abrazo, y su seísmo,
y el “anoche soñé contigo”
Frustraciones e ilusiones.
(y el vaivén de tus caderas)
La explosión, la humedad
sus labios ilegales, aquel banco de testigo
y el dulce ósculo expoliado
“Mírame allí arriba,
he bailado de la mano del sol
entre las nubes”, dijo.
III
Y Septiembres traicioneros,
como dunas del desierto
calor, frío, ascenso, descenso
Fueron camisetas arrancadas
Lunas blancas desgastadas
y noches de memoria perpetua
“Déjame usurparte la vida,
con esa canción
para compartirla contigo” (Ya lo sabes)
IV
Y fue en Octubre, llegó el estío, áureo,
la Dulce muerte de sal comenzaba.
Y tu piel ya era hogar de la mía.
Amaneciste viaje un día,
y pintamos un futuro difuso
de verde y rojo manchego.
Y ni el mar, jamás,
quiso con tanto desgarro,
como yo lo hacía...(Como tú lo hacias)
Ejecutamos el crepúsculo
Y en el lienzo rojo y verde
remachamos nuestros sueños
Jorge C. Merino
"El abrazo, y su seísmo,
ResponderEliminary el “anoche soñé contigo”
Frustraciones e ilusiones.
(y el vaivén de tus caderas)
La explosión, la humedad
sus labios ilegales, aquel banco de testigo
y el dulce ósculo expoliado
“Mírame allí arriba,
he bailado de la mano del sol
entre las nubes”, dijo."
APLAUSOS, APLAUSOS, APLAUSOS.
Me gusta mucho, hermano :)
Amo !!! ( Eva Luna )
ResponderEliminarGracias, Sandi, Eva. Un placer teneros por aquí!
ResponderEliminar