miércoles, 4 de abril de 2012

Primavera de Sueños y Verano.


alt="Aquel banco que nos vio nacer"

I
Inmersos como ráfagas
en guerras de sangre
y Agostos de fuego

Inventamos una excusa:

es Destino que nos llama
y abrazamos el delirio.

Un verso afilado,

un te quiero repentino
y la muerte blanca, iniciada.


II
El abrazo, y su seísmo,
y el “anoche soñé contigo”
Frustraciones e ilusiones.
(y el vaivén de tus caderas)

La explosión, la humedad

sus labios ilegales, aquel banco de testigo
y el dulce ósculo expoliado

“Mírame allí arriba,

he bailado de la mano del sol
entre las nubes”, dijo.


III
Y Septiembres traicioneros,
como dunas del desierto
calor, frío, ascenso, descenso

Fueron camisetas arrancadas

Lunas blancas desgastadas
y noches  de memoria perpetua

“Déjame usurparte la vida,

con esa canción
para compartirla contigo” (Ya lo sabes)


IV
 Y fue en Octubre,  llegó el estío, áureo,
la Dulce muerte de sal comenzaba.
Y tu piel ya era hogar de la mía.

Amaneciste viaje un día,
y pintamos un futuro difuso
de verde y rojo manchego.

Y ni el mar, jamás,
quiso con tanto desgarro,
como yo lo hacía...(Como tú lo hacias)

Ejecutamos el crepúsculo
Y en el lienzo rojo y verde
remachamos nuestros sueños


Jorge C. Merino

3 comentarios:

  1. "El abrazo, y su seísmo,
    y el “anoche soñé contigo”
    Frustraciones e ilusiones.
    (y el vaivén de tus caderas)

    La explosión, la humedad
    sus labios ilegales, aquel banco de testigo
    y el dulce ósculo expoliado

    “Mírame allí arriba,
    he bailado de la mano del sol
    entre las nubes”, dijo."

    APLAUSOS, APLAUSOS, APLAUSOS.
    Me gusta mucho, hermano :)

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Sandi, Eva. Un placer teneros por aquí!

    ResponderEliminar