lunes, 23 de abril de 2012

Cicatrices


 












Está la ciudad en un silencio apresurado,
traído por la bruma azul de la mañana,
hoy es todo como cuando no estabas.

La noche inútil trajo fantasmas,
viejos caminos difusos en guerra
sin banderas blancas ni miedo alguno.

Transitados, errados con nocturnidad,
me llevaron donde solíamos mirar
el ocaso de nosotros que abrazábamos.

Y allí todo eran surcos en la arena,
languidez de un sol agonizando
y máscaras en tu pupila.

Ahora las calles me conjugan la mirada,
un vistazo furtivo que hace eco con la mía,
y con grito silencioso clama tu nombre.

Tus manos fueron saetas plateadas,
dejaron cicatriz donde daban caricia,
y me gustan, son lo último que es "Nuestro"
.

Jorge Merino

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