domingo, 22 de abril de 2012

Wet Dawn


















Apareces desnuda, figura ausente,
como traída por la brisa salobre
que languidece tus huellas imperceptibles.

Jugueteo con la calidez del suspiro
que me lleva hacia tu vello erizado,
allí soy reo de tu prisión dorada.

Anoche te trajo un ciclón irrefutable,
tu grito anegaba cimientos que temblaban,
víctimas de lujurias vehementes en tu vientre.

Dos cuerpos bailando, creando contornos,
silenciando vientos y mojando camas.
Son rituales fatuos de pasiones corintas.

Y amanece a destiempo, parece inevitable,
tus fronteras de desvanecen, y duele, ¿Verdad?
Pero yo te amaré de nuevo la próxima noche.


Jorge Merino


2 comentarios: