jueves, 19 de abril de 2012
Feed the Fog
Llegó impaciente la bruma de Abril,
mojando el papel e impidiendo esculpir el olvido.
Hoy prefiero mancharme con versos ajenos.
Porque las palabras sucumben en espiral
hacia un abismo de balbuceos velados,
ocultando verbos tras el secreto de una pupila.
A veces es mejor respirar la belleza,
quererla libre sin tratar de capturarla,
percibir los instantes bajo luz de relámpagos.
Huele a estampida y a memorias,
se impregnan en la soledad de la mañana
pero yo las uso, las agoto y aprendo.
Hoy, por favor, no me escuches, ni me leas,
sólo habla, escribe, sangra y grita.
Hoy sólo quiero que me mates.
Jorge Merino
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todo el poema en si, es hermoso, pero el remate final es auténtico, profundo en la herida de la vida...Sublime!!
ResponderEliminarUn beso!!
Así es Laura... Hay heridas que de profundas son bellas. Un abrazo, me alegra que te guste. ¡Gracias!
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